PLANIFICACIÓN PARA INVERSIONES EN ESTADOS UNIDOS

  I. RESUMEN
 II. PRINCIPIOS GENERALES FISCALES DE ESTADOS UNIDOS
III. DETERMINACIÓN DE RESIDENCIA DE ESTADOS UNIDOS
IV. INFORMACIÓN ADICIONAL


I

RESUMEN

A continuación se presenta un resumen general sobre las leyes fiscales de los Estados Unidos de América relacionadas con posibles inversiones de personas extranjeras. Cada inversión requerirá tomar en consideración varias leyes y otros asuntos más, de los cuales algunos son muy técnicos y complejos. Este resumen brinda solamente una descripción general.

La Inversión directa realizada por un extranjero será, en ocasiones, la mejor opción. Sin embargo, debemos considerar ciertas desventajas. Por ejemplo, un inversionista directo extranjero tendrá que llenar una planilla fiscal personal y otras formas de divulgación. Si el inversionista es un particular, otras desventajas se relacionan con el trato del patrimonio si el inversionista muere. En tal caso, existen procedimientos para obtener un acta probativa de un testamento en Estados Unidos (a menos que los bienes se mantengan en un fideicomiso), así como obligaciones de impuestos testamentarios.

            Las inversiones también pueden realizarse por medio de sociedades. La decisión de establecer una sociedad normalmente depende en las consideraciones de negocios que afectan la relación de los inversionistas involucrados en la sociedad. Los impuestos y otras leyes que aplican a las sociedades pueden ser muy complejas. Para propósitos fiscales, una sociedad es, en general, un “conducto”. Por lo tanto, cada uno de los socios debe llenar, en Estados Unidos, una planilla fiscal de ingresos (tanto federal como estatal) en relación con su participación de las ganancias.

Una sociedad de responsabilidad limitada, conocida como “LLC” por sus siglas en inglés (Limited Liability Company) normalmente se considera como una sociedad para propósitos fiscales de ingresos y es similar a una sociedad en muchos aspectos. Por ejemplo, una “LLC” es un vehículo versátil que permite realizar distribuciones especiales entre inversiones. Una “LLC” es más parecida a una sociedad anónima en muchos otros aspectos, especialmente en que los dueños tienen responsabilidad limitada.

            Los negocios norteamericanos son operados por medio de sociedades anónimas incorporadas en algún estado de Estados Unidos. Eventualmente, esto ocasiona que el ingreso neto sea gravable dos veces. Esto significa que una sociedad anónima paga impuestos sobre sus ingresos netos además de los impuestos que deben pagar los dueños cuando se distribuyen las ganancias. Sin embargo, estas desventajas pueden reducirse en la mayoría de las situaciones y el uso de una o más sociedades anónimas para tener propiedades de Estados Unidos brinda otras ventajas. Una sociedad anónima limita las obligaciones legales del inversionista–accionista. Si se utiliza una sociedad anónima extranjera se puede reducir el pago de impuestos testamentarios o de impuestos sobre herencia si el accionista no es ciudadano norteamericano y no vive en Estados Unidos.

            En cualquier caso, los asuntos fiscales de Estados Unidos deben ser evaluados junto con los impuestos y con otros asuntos en el país donde el dueño reside. Los impuestos pagados en Estados Unidos pueden se acreditados contra los impuestos extranjeros. Una sociedad anónima de Estados Unidos puede sumar hasta formar una estratagema para reducir la carga impositiva desde la perspectiva de otra jurisdicción.

            Debido a que el impuesto norteamericano sobre los ingresos se aplica directamente al ingreso neto, esto es importante considerar para planificar gastos deducibles. Un asunto particularmente importante es el uso de deudas para financiar parte de la inversión de un proyecto en Estados Unidos. Claro que el nivel de endeudamiento relativo al capital que ofrece la deuda a terceros puede incrementar las ganancias (o pérdidas) realizadas por la inversión en acciones. Las consideraciones fiscales pueden favorecer el uso de la deuda (a terceros o empresas afiliadas) de varias formas. Algunas de estas consideraciones se describen a continuación.

            Las conclusiones antes dichas son muy generales. Algunos de los principios que a continuación se describen pueden sugerir diferentes enfoques para inversiones y situaciones personales que pueden presentarse.

II
PRINCIPIOS GENERALES FISCALES DE ESTADOS UNIDOS

            A. Impuestos sobre Capital. Existen diferentes tipos de impuestos que deberán pagarse en caso de realizar un negocio o una inversión en los Estados Unidos. Normalmente, los impuestos más importantes son los impuestos federales sobre los ingresos. Este tipo de impuestos aplican para ciertos ingresos obtenidos de fuentes norteamericanas por extranjeros que no son residentes, así como para todos los ingresos mundiales obtenidos por ciudadanos, residentes y sociedades norteamericanas. La mayoría de los estados (incluyendo California) imponen el pago de un impuesto similar con tasas más bajas. Algunos gobiernos locales imponen el pago anual de un impuesto a una tasa equivalente a un poco más del 1% del precio original de compra de bienes y activos.

            El Gobierno Federal actualmente impone el pago de impuestos testamentarios y de impuestos sobre donaciones de hasta un 50 %, aunque estas tasas están por vencer y ser revisadas en el año 2010. Estos impuestos aplican a transferencias de ciertos bienes localizados en Estados Unidos que pertenecen a individuos que no son residentes de este país, así como a transferencias de bienes mundiales que pertenecen a residentes de Estados Unidos. Los estados también pueden imponer el pago de impuestos sobre herencia.

            B. Consideraciones sobre Impuestos Testamentarios. Estados Unidos actualmente impone el pago de impuestos sobre transferencias de propiedades por medio de regalos en vida o por herencia. Las reglas difieren dependiendo si el cedente (el donador o el difunto) es residente de Estados Unidos. De ser así, los primeros $675,000.00 dólares ($1,000,000.00 a partir del año 2002) en total de las donaciones mundiales y transferencias no son gravables. Sobre ese nivel, las tasas de impuestos comienzan alrededor de un 37% y se incrementan para estados más grandes del país hasta un 55% (50% a partir del 2002). Las cantidades que se heredan a un cónyuge son libres de impuestos si este es ciudadano(a) de Estados Unidos o si las cantidades van hacia un fideicomiso con ciertas restricciones específicas.

            Estas transferencias aplican, bajo ciertas reglas, a transferencias realizadas de ciertas propiedades en Estados Unidos que pertenecen a extranjeros que no son residentes de este país. Sin embargo, los primeros $675,000.00 dólares en transferencias no son libres de impuestos a menos que exista un convenio que altere este resultado. A cambio, la exención está limitada a $60,000.00 dólares. Estos impuestos aplican a transferencias de bienes raíces y otras propiedades dentro de Estados Unidos que pertenecían directamente a un extranjero. Los impuestos testamentarios (pero no los impuestos sobre donaciones) también aplican al valor de una acción de una sociedad anónima de Estados Unidos si dicha acción le pertenecía directamente a tal persona.  Sin embargo, si alguna propiedad de las antes mencionadas le pertenecía a una sociedad anónima extranjera, en lugar de pertenecerle directamente a un extranjero, evita completamente el pago de impuestos testamentarios y de impuestos por donaciones debido a que un extranjero solamente es dueño de propiedades extranjeras. El mismo resultado puede aplicar cuando a una asociación extranjera activa le pertenecen propiedades de Estados Unidos, aunque esto todavía no está muy claro. Como resultado, normalmente se aconseja a los extranjeros que no son residentes que sean dueños de propiedades de Estados Unidos (incluyendo acciones de una sociedad anónima norteamericana) por medio de una sociedad anónima extranjera para evitar el pago potencial de impuestos testamentarios a menos que existan perjuicios importantes de impuestos sobre ingresos desde dicho enfoque (que pueden existir). Este enfoque también evitará requerimientos probativos relacionados con este tipo de situaciones.

            C. Reglas Generales Fiscales sobre Ingresos. Un resumen corto sobre las reglas fiscales sobre ingresos de Estados Unidos podría ser de gran ayuda para comprender el resto de este documento. Los impuestos sobre ingresos de Estados Unidos es un impuesto que debe pagarse sobre ingresos netos. El ingreso neto equivale al ingreso menos los gastos permitidos y otras concesiones. Un contribuyente no tiene ingresos brutos hasta que un beneficio es claramente “realizado”. Esto significa que los impuestos no necesariamente se presentan al momento en que un bien cambia su valor, sino hasta que dicho bien se vende o se pone a disposición. El recibo de un préstamo, el pago de la cantidad del principal de un préstamo o la recuperación del capital no son gravables.

            Una sociedad anónima se considera como una persona ante los ojos de la ley. Por lo tanto, los impuestos sobre ingresos aplican de manera separada para sociedades e individuos. Generalmente, cada sociedad es tratada como un contribuyente individual, aún y si existe propiedad común de empresas hermanas. En algunos casos (pero no en todos), una sociedad anónima puede elegir ser ignorada en cuanto a asuntos fiscales para que su ingreso sea gravable directamente a sus accionistas. Esto no aplica si cualquier accionista es extranjero que no es residente de Estados Unidos o para una sociedad extranjera. Básicamente,  la tasa máxima es de un 36%, pero se tiene programada la disminución de dicha tasa a un 33%.

            Los gastos de un contribuyente pueden deducirse para determinar el ingreso gravable incluyen (entre muchos otros) ciertos gastos de intereses. Los pagos de renta realizados por un negocio son deducibles. El contribuyente también puede deducir un gasto por depreciación de propiedad (que no sea propiedad inmueble) que le pertenece al contribuyente y se usa en el negocio bajo varias reglas especializadas durante el tiempo en que estuvo brindando el servicio (pero no en períodos de construcción). No se permite deducir la depreciación de bienes que se guardan para venta.

            Después de considerar las deducciones por depreciación, es común que una inversión realizada en la renta de bienes inmuebles tenga ingresos gravables negativos durante un número importante de años inicialmente después de ponerlos en servicio. Es importante notar que las pérdidas operacionales netas pueden arrastrarse y deducirlas contra ganancias futuras. Por lo tanto, las deducciones en exceso de ingresos actuales pueden valer la pena.

            D. Tributación sobre Distribuciones a Accionistas. Las distribuciones realizadas a los accionistas de una sociedad anónima (como los dividendos) son generalmente consideradas como ingreso bruto al accionista sin ningún crédito por los impuestos que la sociedad pagó. Por lo tanto, un dólar de ganancia neta de la sociedad anónima puede ser gravable a una tasa del 34%. Si el resto es distribuido al accionista como dividendo, puede ser gravable a una tasa del 33%. Lo que significa, que el impuesto federal sobre ingresos en ese dólar puede ser hasta de un 56% (34% + 33% X 66%).

            La mayor parte del ingreso que paga una sociedad anónima de Estados Unidos a un inversionista extranjero (y que de lo contrario no debe ser gravable al accionista) será gravable bajo las reglas que aplican al “ingreso anual o periódico, fijo o determinable” de los inversionistas extranjeros. Estas reglas aplican, por ejemplo, a pagos de intereses, dividendos, renta y regalías. Generalmente, a menos que intervengan algunos convenios fiscales, estas cantidades son gravables a una tasa del 30%. Este impuesto es retenido por la persona que realiza el pago.

            Las cantidades que se pagan a compañías relacionadas por bienes, servicios o intereses sobre préstamos pueden ser deducibles bajo las reglas generales relacionadas con los gastos, excepto que una serie de limitaciones especiales pueden aplicar. De ser así, únicamente aplican los impuestos al nivel del accionista.

            Las cantidades por pagar a los accionistas como reembolso de una parte del principal de un préstamo no será deducible para la sociedad anónima que realizó el pago, pero tampoco formará parte del ingreso al accionista que recibe la distribución. En este caso, únicamente aplican los impuestos al nivel de la sociedad anónima. De igual manera, si los pagos en efectivo se realizan antes de que la sociedad tenga ganancias, la distribución es considerada como recuperación del capital, no como dividendo, y no es gravable para el accionista mientras que la cantidad de la distribución no exceda la base del accionista en sus acciones.

            E. Asuntos relacionados con Sociedades Anónimas Extranjeras. Generalmente, una sociedad anónima extranjera está sujeta al pago de impuestos sobre ingresos de Estados Unidos sólo hasta que reciba ingresos por conducto de un negocio de Estados Unidos (en tal caso, paga un impuesto sobre el ingreso neto) o recibe ingresos de alguna otra fuente de Estados Unidos, tales como intereses, dividendos o renta (en tal caso, el impuesto retenido que normalmente aplicará es del 30%). Estados Unidos también impone el pago de “impuestos sobre las ganancias de sucursales”. Bajo esta ley, si una sociedad anónima extranjera recibe ingresos por manejar un negocio de Estados Unidos y distribuye el ingreso a sus accionistas (por ejemplo, como dividendos o como intereses), dicha sociedad estará sujeta al pago de impuestos sobre ingresos regulares, así como a un 30% de impuestos sobre las ganancias de sucursales (lo cual es similar a la retención de impuestos que de lo contrario aplicarían). Estos impuestos sobre las ganancias de sucursales generalmente ocasionan que una sociedad anónima extranjera no maneje un negocio norteamericano directamente sin interponer una sociedad anónima de Estados Unidos.

Algunas excepciones pueden aplicar bajo los convenios fiscales de ingresos realizados entre Estados Unidos y otros países. Sin embargo, en años recientes, Estados Unidos ha limitado la aplicación de disposiciones de convenios a residentes del otro país que participe en dichos convenios fiscales.

            F. Uso de Refugios Fiscales por parte de Contribuyentes de Estados Unidos. Las leyes fiscales de Estados Unidos contienen reglas complejas que limitan la habilidad de una persona de evitar el pago de impuestos sobre ingresos invirtiendo por medio de una sociedad anónima extranjera. Los ingresos obtenidos por una sociedad extranjera de un negocio activo localizado fuera de Estados Unidos no es gravable a los accionistas norteamericanos hasta que dichos ingresos sean distribuidos. Por otro lado, si una sociedad anónima extranjera obtiene un ingreso pasivo, una porción proporcional de su ingreso será gravable a los accionistas norteamericanos. Estas reglas, generalmente no aplican a ciertas sociedades que no se mantienen de cerca. Estas reglas  incluyen requerimientos complicados de reportes que pueden aplicar a accionistas norteamericanos de una sociedad anónima extranjera sin importar si la sociedad recibe ingresos pasivos.

            Las reglas descritas en el párrafo anterior aplican a accionistas que son residentes o ciudadanos norteamericanos. Por lo tanto, la habilidad de un residente norteamericano de evitar legalmente el pago de impuestos de Estados Unidos sobre ingresos obtenidos fuera del país usando una compañía tenedora de valores de otras empresas es limitada. Aún más, dicha persona estará sujeta a llenar una planilla fiscal de ingresos de Estados Unidos que reflejen los ingresos mundiales de tal persona y de tales compañías.

            G. Comentarios sobre ciertos Acuerdos para Evitar el Pago de Impuestos.  Se pueden utilizar varios métodos para generar pagos deducibles de un proyecto para dueños extranjeros mientras se evita la retención de impuestos que se mencionaba anteriormente. Estos métodos incluyen el pago de intereses sobre endeudamiento pendiente con los accionistas y cuotas administrativas por servicios realizados fuera de Estados Unidos.

            La retención de impuestos que aplican a tal interés (y a los dividendos) son comúnmente reducidos o eliminados por medio de provisiones de convenios fiscales de ingresos realizados entre Estados Unidos y otros países. Estos convenios pueden aplicar si la compañía que realiza el pago está incorporada en un país que tiene dicho convenio fiscal o si la persona que recibe el pago está incorporada o es residente de tal país. Sin embargo, generalmente, no es posible confiarse en las provisiones de dichos convenios a excepción de las provisiones que se relacionan con países desarrollados que tienen impuestos significativos que aplican a los pagos involucrados.

            H. Consideraciones Especiales sobre los Gastos de Intereses. El uso de deudas puede ofrecer todavía ventajas fiscales significativas para un inversionista extranjero.  Note, en este aspecto, que varias inversiones en Estados Unidos realizadas por extranjeros que no son residentes pueden ser libres de impuestos. Estas inversiones incluyen: cuentas bancarias, cuentas de ahorros, préstamos, bonos garantizados por el gobierno federal, y varias inversiones de cartera de valores. Las leyes fiscales de ingresos de Estados Unidos expresamente liberan del pago de impuestos a ciertos ingresos de intereses de extranjeros que no son residentes relacionados con ingresos de “cartera de valores” de ciertos préstamos a prestarios que no están relacionados.

Puede lograrse obtener efectos similares en otros casos. Considere un inversionista extranjero que desea invertir en un proyecto de bienes raíces en Estados Unidos para hacer dicha inversión y dejar sus fondos corrientes en acuerdos de porte de intereses u otras inversiones que no estén sujetas al pago de impuestos en Estados Unidos. Esta alternativa puede ser más favorable desde un punto de vista fiscal que si se invierte en un proyecto de Estados Unidos sin usar ninguna deuda. Las ventajas serán similares a las que se realizaron anteriormente por medio de los acuerdos fiscales para evitar el pago de impuestos que dependen en convenios fiscales ya establecidos. Esto significa que los negocios norteamericanos pagarían gastos de intereses deducibles a un banco. De igual manera, las ganancias de los negocios podrían, generalmente, ser usados para reembolsar el endeudamiento principal; al mismo tiempo, el inversionista retendría acceso a sus fondos originales.

            Uno de los costos de tal alternativa es que el gasto de intereses reales relacionados únicamente a fondos prestados bajo este acuerdo, pueden exceder los ingresos de la inversión real relacionados sólo con la inversión compensatoria. Sin embargo, dicho costo es probablemente menor que los costos y cuotas de la planificación orientada a los convenios fiscales (así como alguna vez fue común) y debería ser menor que los impuestos potenciales que aplicarán si el proyecto es rentable.

            I. El Concepto de Propiedad y Fideicomiso. Es necesario saber quién es el dueño de los activos para aplicar varias leyes fiscales. En Estados Unidos, el dueño es la persona que tiene el derecho de obtener los beneficios de la propiedad. Esto si el título se tiene bajo el nombre de una persona; pero si existe un documento obligante separado donde se especifica que una segunda persona tiene derecho a todos los beneficios, la segunda persona debe ser tratada como dueña. Si los derechos de la segunda persona están basados únicamente en las acciones esperadas o en la generosidad del dueño registrado, el dueño registrado debe ser considerado como el dueño para propósitos fiscales, aunque las autoridades fiscales pueden, en algunos casos, retar este resultado.

            Los fideicomisos son, con frecuencia, usados para tener bienes con derechos divididos entre diferentes personas sujetas a condiciones específicas. Las leyes fiscales de Estados Unidos relacionadas con los fideicomisos son complejas. Sin embargo, si una persona puede controlar la disposición del fideicomiso por completo, dicha persona debe ser el dueño de los bienes del fideicomiso para propósitos fiscales.

            Al parecer, los fideicomisos pueden, en ocasiones, ser creados bajo una carta adicional (conocida como “carta de deseos”) donde se toma precedencia sobre los términos establecidos del fideicomiso. Si dicha carta condiciona el fideicomiso (pero probablemente, de lo contrario no será así), la propiedad debe ser determinada bajo los términos de dicha carta.

            J. Impuestos sobre Ingresos en California. El estado de California impone el pago de impuestos a los residentes y compañías de dicho estado, así como individuos extranjeros y compañías localizadas fuera del estado de California que tengan ingresos en el estado. Los ingresos gravables se determinan en más o menos la misma manera que para los propósitos fiscales federales de ingresos; sin embargo, la residencia se determina de manera diferente, como se menciona más adelante. La tasa mínima de estos impuestos sobre ingresos es de alrededor del 9.3% para individuos y de alrededor del 8.8% para las compañías. La tasa efectiva es de cerca de un tercio menor debido a que estos impuestos son deducibles para propósitos federales.

            Generalmente, los impuestos corporativos del estado de California se imponen considerando todas las entidades controladas como una sola compañía. Esto puede tener efectos adversos sorprendentes. Este enfoque puede estar limitado a las entidades afiliadas de Estados Unidos seleccionando un “borde” especial.

III
DETERMINACIÓN DE RESIDENCIA DE ESTADOS UNIDOS

            A. Residencia para Propósitos Fiscales Federales sobre Ingresos. Es muy importante saber que una persona puede ser residente de Estados Unidos para ciertas reglas fiscales y no para otras. Las leyes fiscales federales sobre ingresos utilizan una prueba específica para determinar la residencia. Otras leyes utilizan una prueba más general de “hechos y circunstancias”.

            Para propósitos legales de impuestos sobre ingresos en Estados Unidos, la residencia norteamericana existe sólo si el resultado de una de las dos pruebas es satisfactorio. Primero, un individuo es residente de Estados Unidos si dicha persona es “residente legal permanente de Estados Unidos”. Lo que significa que si se obtiene una tarjeta de residencia, conocida en inglés como “green card“, la residencia será adquirida desde la primera fecha subsecuente de presencia en Estados Unidos. La ley establece que este estatus continua hasta que exista una determinación judicial o administrativa donde se especifica que dicho estatus ha sido cancelado.

            La segunda base para establecer residencia mediante la “prueba sustancial de presencia”. Bajo esta prueba, es necesario determinar la suma de los siguientes tres números:

·        El número de días de presencia en Estados Unidos en el presente año; más

·        Una tercera parte del número de días del año anterior; más

·        Una sexta parte del número de días para el segundo año anterior.

Si dicha suma equivale o excede 183 días, entonces la persona que se somete a la prueba se considera residente de Estados Unidos (excepto si el resultado de los días de presencia en Estados Unidos para el presente año es menor de 183, es posible establecer que la persona no es residente basándose en la existencia de conexiones cercanas con otro país). Generalmente, la residencia de Estados Unidos bajo esta prueba se considera efectiva desde el primer día de presencia durante el presente año.

Al aplicar esta prueba, ciertos días de presencia en Estados Unidos pueden ser descalificados. Estos días incluyen cuando la persona que se somete a la prueba estuvo presente en el país como estudiante bajo una visa “F” o “J”; o como maestro o entrenador bajo una visa “J”. La ley excluye días cuando la persona estuvo en el país debido a una condición médica que se presentó durante su visita en Estados Unidos y por la cual no logró salir del país.

B. Residencia para Propósitos Fiscales sobre Ingresos en California. Un residente del estado de California debe pagar impuestos sobre los ingresos obtenidos de todas las fuentes a nivel mundial. La determinación que si un individuo es residente de California se basa en un análisis de todos los contactos de dicha persona. Esto incluye asuntos tales como presencia física y estatus migratorio. La residencia del estado de California se presume si una persona se encuentra en el estado durante nueve meses en un año, sin embargo, una estadía menor podría establecer residencia de igual manera.

   C. Residencia para Propósitos Fiscales Federales sobre Impuestos Testamentarios e Impuestos sobre Donaciones. Los impuestos testamentarios y los impuestos sobre donaciones de Estados Unidos se imponen sobre el difunto o donante y depende en su domicilio o residencia. Estos impuestos no dependen sobre el domicilio o residencia de la herencia o del donador. Este hecho puede ser de gran ayuda; por ejemplo, una persona que puede llegar a estar sujeta al pago de impuestos sobre ingresos en Estados Unidos puede desear regalar bienes a otra persona que no está sujeta al pago de dichos impuestos. Otro ejemplo puede ser, una donación (ya sea para propósitos de costos de vida o de cualquier otra cosa) podrían realizarse de una persona extranjera a un ciudadano o residente de Estados Unidos sin tener que pagar ningún impuesto sobre ingresos o sobre donaciones.

El domicilio o residencia de un donador se determina por medio de una evaluación general de los contactos de dicha persona. La pregunta fundamental para propósitos fiscales de impuestos testamentarios e impuestos sobre donaciones (pero no para propósitos fiscales sobre ingresos del estado de California) es si la persona ha arribado físicamente a un lugar nuevo con la intención de permanecer ahí como su hogar principal permanente. Por lo tanto, una persona podría establecer contactos sustanciales con la jurisdicción y convertirse en “residente” para fines fiscales sobre ingresos, pero no cambiar el domicilio para impuestos fiscales sobre impuestos testamentarios e impuestos sobre donaciones (incluyendo si tiene una tarjeta de residencia). Sin embargo, si una persona se cambia físicamente a Estados Unidos con el plan evidente de convertir a este país su nuevo hogar, el hecho de que dicha persona retiene contactos sustanciales en otro lugar no evitaría que la persona sea considerada como domiciliario de Estados Unidos desde el primer día de presencia en el país.

IV
INFORMACIÓN ADICIONAL

            Este documento contiene información general sobre ciertos asuntos que son relevantes para las inversiones en Estados Unidos realizadas por personas extranjeras. Cada inversión importante debe ser analizada de manera separada ya que tiene consideraciones únicas. Para información adicional, favor de contactar a:

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